Càrniques Gràfiques
Grá?ca con elevadas dosis
de colesterol
Dice la voz popular que, en un plato de huevos con bacon, la gallina está implicada mientras que el cerdo está comprometido.
Este acto de generoso compromiso es una muestra evidente del destino de aquellos animales que se ofrecen (bondadosos) a ser los protagonistas de nuestras dietas cárnicas: cerdos, vacas, pollos, conejos, ovejas y cabritos.
Nadie duda de su entrega, su bondad, su desvelo, para proporcionarnos alimento su?ciente para soportar la llegada del invierno y las bajas temperaturas.
Durante años, la imagen de estas criaturas animales ha sido utilizada en la identidad de charcuterías, tocinerías y carnicerías. Rótulos, calendarios, tarjetas, bolsas de plástico o papeles de envolver, han inmortalizado su nobleza y su sacri?cada condición, recompensando de esta manera el alto precio que pagan por sus servicios domésticos.
Desde hace ya algún tiempo me ha gustado coleccionar estos papeles que se han utilizado para envolver salchichas, chorizos, solomillos, jamón, costillas, hígados, pechugas, foie, mortadela, bistec, longanizas, fuet, salchichón, morro, pies de cerdo, brochetas, albóndigas, entrecot, callos, paletilla, mollejas, rabo, muslos, queso, sesos, menudillos... Papeles que han servido para recordar a todas aquellas criaturas que han dado su vida por nosotros, víctimas propiciatorias de nuestra voracidad gastronómica.
En estas piezas grá?cas abunda la ilustración, los ‘clip-art’ y la tipografía ‘prêt-à-porter’, aplicada en la más absoluta austeridad: a una única tinta (máximo dos). Uso de tipos de letra de diversa procedencia, dibujados por manos inexpertas pero eficaces. Una espontanea muestra de diseño amateur con sentido del humor.
Estas piezas efímeras de papel rugoso y graso responden a una necesidad simple: la de facilitar el transporte y el cuidado de los alimentos desde la tienda hasta el hogar. Sirven también para identi?car la procedencia del producto adquirido: Carnicería Sant Ramón, Charcutería Paquita, Pollería Maribel ... El nombre del negocio aparece acompañado de su dirección y teléfono (importante para poder realizar encargos), así como la lista de productos especialidad de la casa. Su decoración es una muestra de la grá?ca simple y cotidiana que ‘embellece’ nuestras vidas con un tono entrañable y humilde.
Vacas con cara sonriente, tiernos corderitos saltando felices por el campo, graciosos cerditos tocando la ?auta, asumiendo felices su trágico ?nal.
A estas alturas nadie duda de las propiedades relajantes de un copioso asado regado con buen vino en compañía de buenos amigos. Un placer que el cerdo bien educado sabrá agradecer y apreciar con su compromiso más absoluto (desde el más allá).
Andreu Balius para Adicciones Porquesí
con fotos de nyamnyam (Iñaki Álvarez / Jordi Daví)


